“Ojalá ustedes nunca se vayan de por acá, los queremos mucho” repetía una mujer, mientras en sus mejillas rodaban lágrimas de alegría. L...
“Ojalá ustedes nunca
se vayan de por acá, los queremos mucho”
repetía una mujer, mientras en sus mejillas rodaban lágrimas de alegría. La
mujer que apenas cumplió sus 78 años, se despedía de un soldado de la Brigada
Móvil N°6, unidad adscrita al Comando Específico del Caguán, momentos después
de haber participado de una tarde de diversión, que hacía mucho tiempo no
tenía, por eso abrazaba al uniformado, tratando de detener la tarde para que no terminara. La mujer que
expresó sus sentimientos en público junto a otros 100 adultos mayores, estuvo
muy activa en los juegos, se pintó las uñas, aunque no lo hacía desde hace años
y se cortó un poco de cabello, ‘la horquilla que llaman’, para sentirse
rejuvenecida. Ella no fue la única que demostró el cariño, otros abuelitos
también se despidieron con la voz entrecortada, dando las gracias y limpiando
rápidamente sus lágrimas para que no los vieran. Participaban de una tarde en
la que fueron el centro de atención en el polideportivo del barrio Villa Luz,
donde se entretuvieron con bailes al acorde de artistas del municipio, y otras
actividades lúdicas que les recordaron que aunque la piel se endurezca por el paso
del tiempo, el alma sigue siendo joven. Los soldados vieron en sus mayores a
sus padres y se divirtieron aprendiendo,
porque sin importar la edad siempre habrá un espacio para recrearse, lo mismo
que a vivir el momento. La jornada que se prolongó durante seis horas y fue
planeada por los miembros de la unidad operativa menor que hace su presencia en
Cartagena del Chairá, para estrechar los vínculos con los pobladores. Habitantes
que demostraron el aprecio y respeto por las Fuerzas Militares y sus soldados
que día a día trabajan arduamente para ofrecerles tranquilidad. El Comando Específico
del Caguán trabaja porque estamos en el corazón de los chairenses y allí nos
vamos a quedar.

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