Neutralizar una mina requiere de tres características fundamentales en la persona que decide especializarse en esta área, la primera por ...
Neutralizar
una mina requiere de tres características fundamentales en la persona que
decide especializarse en esta área, la primera por obvias razones es el valor,
seguida de la serenidad y agilidad mental, todas conjugadas en un soldado
preparado por tres meses, en el cual adquiere los conocimientos y las
capacidades para conformar un grupo EXDE. Sin embargo, las habilidades y
conocimientos del experto antiexplosivos, deben estar siempre acompañadas por un
equipo de trabajo, denominado grupo de Expertos en Explosiones y Demoliciones
(EXDE), quienes se complementan para la neutralización y destrucción de todo
tipo de artefactos.
Grupo EXDE
Se
compone inicialmente por un Binomio
Canino: Soldado y su perro; estos a diferencia de los demás, tienen un
entrenamiento de seis meses para profundizar en la detección de explosivos en
el área, tarea que sin el agudo olfato del canino sería difícil y casi
imposible, debido a la recursividad de los subversivos para hacer
imperceptibles los mismos, sumado a la siembra indiscriminada que con el paso
de los años y el crecimiento de la vegetación, termina por ocultar las minas en
lugares inesperados, extendiendo el peligro hasta por más de 15 años que suele
ser la vida útil de estos artefactos explosivos ‘hechizos’. Otros dos hombres
llamados ‘Detectoristas’, integran
este grupo, ellos se encargan de rastrear con detectores de metales las
posibles amenazas explosivas que se encuentren en determinada zona, su trabajo
es de vital importancia, bajo sus manos, esta obtener la ubicación tanto de
minas antipersona como de artefactos explosivos improvisados ocultos bajo la
tierra, que van desde extintores, balas de oxígeno, cilindros de gas en todos
sus tamaños, cantinas de leche y cualquier tipo de recipiente metálico que
pueda ser cargado con explosivo y metralla. La pericia y habilidades de los
soldados de a pie que se encuentran distribuidos en toda el área y los
principales puntos críticos, son en la mayoría de las ocasiones la primera alerta
con la que cuenta el grupo EXDE, ellos informan oportunamente sobre alguna
alteración de la naturaleza; una rama quebrada, un hilo o nailon camuflado
sospechosamente o algo que modifique el estado natural de la selva, que se
transforma en el llamado a la acción del cuarto integrante del grupo. El
soldado operador del Equipo Contra Artefactos Explosivos (ECAEX), el cual
consiste en una serie de artilugios fabricados con ganchos atados a cuerdas de
30 a 50 metros, pensados y construidos específicamente para revelar cualquier
mecanismo de activación por tensión característicos de las Farc en esta región
del país. Finalmente el equipo es direccionado por un líder, en la mayoría de
los casos es un suboficial de grado cabo tercero o cabo segundo, capacitado en
todas las áreas, quien se encarga de evaluar e identificar qué tipo de mina o
artefacto explosivo improvisado es al que se enfrentan, así como la capacidad
destructiva del mismo y sistema de activación, para disponer de un plan de
destrucción seguro. Ya en el área, al momento de aplicar los conocimientos
obtenidos, las situaciones adversas no se hacen esperar, muchas veces
condicionadas por cambios climáticos, lo escarpado del terreno, inclusive en
ocasiones lo cruento del combate; debido a que durante estos es donde se corre más
peligro de caer en una mina instalada por algún terrorista para cubrir su
huida. Según
la dirección para la acción contra minas de la Presidencia de la República, desde
1990 a Enero de 2015 se registraron un total de 11.043 víctimas producto de minas antipersonales y artefactos
explosivos improvisados, de las cuales el 38 % (4.226) son civiles y el 62 %
(6.817) miembros de la Fuerza Pública. En el Meta, durante este mismo periodo
1.112 personas fueron víctimas de minas antipersonales o artefactos explosivos
improvisados, siendo el municipio de Vista Hermosa con 362 el más afectado; en Caquetá,
906 personas fueron víctimas, dejando a San Vicente del Caguán como el de mayor
número de víctimas con 255. Desde el inicio de la campaña de la Fuerza de Tarea
Conjunta Omega en el 2004, a la fecha, 64 héroes han muerto producto de minas
antipersonales, 246 han sufrido amputación de cualquiera de sus extremidades y
449 se han visto afectados por heridas de distintos tipos, producto de la
activación de artefactos explosivos improvisados. En este mismo lapso, han sido
neutralizadas más de 24.000 minas antipersonales y 13.074 artefactos explosivos
improvisados, así como la neutralización de 114 armas trampa, que se hallaban
ubicados en más de 1.044 áreas minadas, a lo largo de los 106.000 Kilómetros
cuadrados de jurisdicción. De la misma forma se ha evitado la fabricación
clandestina de otros tantos, con la incautación de 174.000 Kg de explosivo de
distintos tipos, 340.000 metros de cordón detonante 146.200 detonadores. Cifras
que seguramente aumentarán gracias a la entrega y compromiso de los soldados
antiexplosivos de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega.

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