Tras 19 años de la toma subversiva por parte del reincorporado grupo de las Farc a la Estación de Policía Puerto Rico, en la cual 5 polic...

Tras 19 años de la toma subversiva por parte del
reincorporado grupo de las Farc a la Estación de Policía Puerto Rico, en la
cual 5 policías perdieron la vida y 29 fueron secuestrados; el señor teniente
coronel Ferney Vásquez Moreno, se reencontró con Anatilde Ramírez, la mujer que
se convirtió en su ángel guardián, por salvarle la vida después de volársele a
hombres que lo llevaban rumbo al cautiverio, ‘en el cual sus compañeros
permanecieron entre 3 y 13 años’.
El hoy, Coordinador del Programa de Protección para
Víctimas y Testigos de la Ley de Justicia y Paz, esposo y padre de familia, relata
con lágrimas en sus ojos la crudeza de los hechos ocurridos el 10 de julio de
1999, cuando ostentaba el grado de subteniente y se encontraba como comandante
de la estación que quedó totalmente destruida.
Recuerda que luego de un rato de recorrido hacia el
cautiverio, se registró un enfrentamiento armado, cuando las tropas militares
trataban de evitar que fueran secuestrados. Él y sus amigos tuvieron que
acostarse entre la vegetación mientras pasaba la confrontación, situación que
solo bajo la mirada y el silencio de sus compañeros le permitió soltarse de una
soga sin ser descubierto por los subversivos.
Atemorizado, permaneció escondido entre los arbustos
hasta que cesó el cruce de disparos; casi anocheciendo decidió buscar ayuda,
llegando a una finca en donde fue acogido por Anatilde y Nelly, quien a pesar
del miedo y zozobra por la situación de la zona no dudaron en auxiliarlo.
Durante casi una semana fue mantenido en una terraza y
alimentando, al punto que buscó la manera de entregársele a las tropas del
Ejército Nacional, siendo rescatado. Ese día le dejó a su ángel un reloj como
muestra de agradecimiento, el cual era su único objeto de valor en esos
momentos y tanto apreciaba porque era una de las primeras cosas que había
comprado con su sueldo de policía.
Desde ese día el coronel Ferney Vásquez no sabía nada
de Anatilde, ya que nunca quiso volver a Puerto Rico, porque quería dejar atrás
el recuerdo de la incursión. Por su parte Anatilde, siempre había estado
ansiosa por saber de aquel muchacho a quien le ayudó a salir avante del suceso
y le permitió vivir.
Desde la implementación del proceso de paz, a Puerto
Rico llegó la Unidad Policial para la Edificación de la Paz -Unipep- como parte
del Mecanismo de Monitoreo y Verificación, a quienes acudió Anatilde a contar
su historia, y son los artífices del reencuentro programado para hoy en un
evento de reconstrucción de la memoria histórica, llevado a cabo en el Bohío
del Carabinero de la Escuela Eduardo Cuevas García.
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